Railay Phutawan Resort
✓ Nos alojamos aquí- Ubicación
- Excelente
- Habitaciones
- Sencillas
- Restaurante
- Magnífico
- Acceso
- Cuesta arriba
Acantilados de caliza, playas preciosas y senderos que las unen
Railay Beach es uno de los lugares más especiales que visitamos en Tailandia. Es pequeño y está rodeado de enormes acantilados de caliza, con playas preciosas, senderos, restaurantes, pubs y un ambiente relajado.
La guía completaRailay Beach es uno de los lugares que más nos gustaron de Tailandia. Una pequeña península en la zona de Krabi, rodeada de enormes acantilados de caliza, con playas preciosas, senderos, restaurantes, pubs y un ambiente que no encontramos en las islas grandes.
Lo que más nos sorprendió fue lo fácil que es moverse a pie. Entre las playas hay caminos con tiendas, puestos de comida y vegetación, y por la noche puedes salir a cenar, tomar algo en un pub y volver andando al hotel sin necesidad de coche.
Visitamos Railay en enero de 2025, nos alojamos en Railay Phutawan Resort y encontramos un lugar que nos dio mucho más que unas vacaciones de playa al uso.
Nos alojamos aquí Railay es muy pequeño, y moverse entre sus zonas principales resulta bastante sencillo.
Los puestos de comida de Railay quedan cerca de todo, y el restaurante del Phutawan, en la colina, es para nosotros un motivo para elegir ese hotel.
Railay Beach está en la zona de Krabi y, aunque forma parte del continente, se llega en barco.
Los altos acantilados de caliza que rodean la península la separan de las carreteras y de los pueblos de alrededor. Dentro de Railay casi todo se hace a pie, por caminos que unen las playas, los hoteles, los restaurantes y las tiendas.
Es una de las cosas que más nos gustaron del lugar.
Nunca sentimos la necesidad de desplazarnos de un sitio a otro. Podíamos salir del hotel, pasear entre tiendas y restaurantes, llegar a la playa y volver por los mismos caminos.
Railay es bastante pequeño y sus zonas principales están cerca unas de otras. Aun así, conviene distinguir entre un paseo fácil por los caminos principales y la subida a un hotel en la ladera o a una playa más apartada.
El paisaje tampoco se parece al de otras playas de Tailandia. Enormes acantilados de caliza se alzan casi en vertical desde el mar, la vegetación tropical cubre buena parte de la zona y entre ellos se esconden playas y bahías.
Además del paisaje, encontramos mucho que hacer: playas, restaurantes, puestos de comida, pubs y actividades como escalada o kayak.
Aunque Railay es una zona bastante pequeña, sus playas son muy distintas entre sí. No todas son buenas para bañarse, ni tienen el mismo ambiente.

Railay West es la principal playa de Railay para bañarse.

Tiene arena clara, vistas abiertas al mar y altos acantilados de caliza alrededor. La gente viene a nadar, a tumbarse en la arena, a tomar el sol y a ver la puesta de sol.
En esta playa están algunos de los hoteles más solicitados de la zona.
Una de las ventajas de la playa oeste es la comodidad: si tu hotel está en primera línea, sales de la habitación y estás en el mar casi al instante.
Pero no hace falta dormir aquí para disfrutarla.
Nosotros elegimos un hotel algo más hacia el interior y comprobamos que moverse entre las zonas principales de Railay es bastante sencillo.
Así que, aunque tu hotel esté en Railay East o en otra zona conectada con los caminos principales, puedes llegar sin problema a la playa oeste y pasar el día allí.
Railay East no tiene nada que ver con la playa oeste.
En lugar de una franja de arena para bañarse, hay manglares, barcos, muelles y una vista impresionante de los acantilados de caliza.
Con la marea baja quedan al descubierto zonas poco profundas de barro, así que no es una playa para bañarse con normalidad.
Pero aunque aquí no se viene a nadar como en la playa oeste, la zona es una parte central de la experiencia de Railay.
Hay hoteles, restaurantes, pubs y senderos que conectan con el resto de la península.
El camino a Phra Nang Beach también sale del extremo sur de Railay East.
Nos encantó poder movernos de una zona a otra a pie. Entre la vegetación, las tiendas y los acantilados, el paseo forma parte del encanto y no es solo una forma de ir de un sitio a otro.
✓ La visitamos en enero de 2025

Phra Nang Beach es una de las playas más bonitas que recordamos de Railay.
Llegamos por un sendero que sale del extremo sur de Railay East, pasa bajo altos acantilados de caliza y baja hasta la playa.
Hasta el camino de ida fue especial, con esos acantilados enormes a ambos lados.
En la propia playa encontramos un ambiente distinto al de la playa oeste.
Hay rocas muy grandes, un agua preciosa y rincones con sombra. En algunos puntos los acantilados dan sombra natural, así que se encuentran sitios agradables incluso cuando aprieta el calor.
Lo que más nos gustó fue la sensación de estar en una pequeña bahía natural y resguardada, rodeada de rocas y vegetación.
No es solo una playa para darse un baño. El paisaje, las rocas y el camino hasta allí también son una parte importante de la experiencia.
A la entrada de la playa está Princess Cave, un lugar con significado local y religioso.
La cueva es una de las cosas que hacen especial a Phra Nang y le da a la visita otra dimensión, más allá del baño y las vistas.
Para nosotros, Phra Nang fue uno de los lugares más impresionantes de nuestra visita a Railay, y sin duda volveríamos a incluirla en un viaje a la zona.
Información general - no visitamos Tonsai.
Tonsai Beach está al norte de Railay y es especialmente conocida entre los escaladores y los viajeros que prefieren un ambiente menos comercial.
Llegar hasta allí cuesta algo más que moverse entre las zonas principales de Railay.
Se puede ir por un sendero o en barco, según las condiciones.
Ten en cuenta que no siempre se puede contar con un paseo sencillo por la orilla, porque las mareas afectan al camino.
Si tienes pensado ir a Tonsai, consulta antes las opciones de acceso y no des por hecho que es una simple prolongación del paseo de Railay.
Una de las cosas que más nos sorprendieron de Railay fue la cantidad de sitios para comer y pasar la noche.
Antes de llegar no esperábamos encontrar tantos lugares entre los que pasear a pie en una zona tan pequeña.
Railay tiene una calle peatonal con restaurantes, puestos de comida, tiendas, cafés y pubs, que enlaza con los caminos entre las playas oeste y este.
Nos encantaba pasear por allí por las noches.
Puedes elegir un restaurante, parar en un puesto de comida, sentarte a tomar algo o simplemente seguir paseando de un sitio a otro.
El ambiente era joven y animado, pero en ningún momento sentimos que estuviéramos en una zona de fiesta desenfrenada.
Si comparas la vida nocturna de Railay con la de Phi Phi, la diferencia se nota.
En Phi Phi encontramos un centro abarrotado, ruidoso y bullicioso, con fiestas y bares que atraen a mucha gente.
En Railay nuestra experiencia fue otra.
Encontramos pubs agradables, música, espectáculos en directo y gente sentada charlando.
También hay locales con música alta y espectáculos de fuego, así que no es una zona del todo tranquila, pero en general el ambiente era más relajado.
Lo que más nos gustó fue poder salir por la noche sin planificar demasiado: pasear de un local a otro, elegir dónde sentarnos y volver andando al hotel.
Si te gusta sentarte en un pub con buena música y disfrutar de un ambiente animado, en Railay tienes mucho que hacer cuando se pone el sol.
Una de las pequeñas experiencias que recordamos con más cariño de Railay son los puestos de comida y de fruta.
Había mucho donde elegir, y la fruta que comimos aquí fue de la más fresca y sabrosa de todo el viaje por Tailandia.
Nos acordamos especialmente del mango sticky rice.
Es un postre tailandés de arroz glutinoso con leche de coco y mango maduro. En otros lugares de Tailandia no siempre nos convenció, pero en Railay nos pareció especialmente rico.
A veces lo que más se recuerda de un viaje son las cosas sencillas.
No un restaurante elegante ni una gran atracción, sino una noche paseando a pie, eligiendo algo rico en uno de los puestos y disfrutando del ambiente.
Railay es conocido sobre todo por sus playas y su paisaje, pero en la zona hay algunas cosas más que hacer.
Algunas encajan también en un viaje tranquilo; otras exigen esfuerzo físico y experiencia.
Información general.
Railay es uno de los destinos de escalada más conocidos de Tailandia.
Los acantilados de caliza que rodean la península tienen vías de distintos niveles, y en la zona trabajan guías y escuelas de escalada.
Aunque no pienses escalar, es divertido ver a los escaladores en las paredes.
Los acantilados marcan tanto el paisaje de Railay que la escalada encaja de forma natural con el carácter del lugar.
Información general - no hicimos este sendero.
Cerca del camino a Phra Nang Beach hay un sendero que sube al mirador de Railay y continúa hacia Princess Lagoon.
Conviene saber que no es un sendero cualquiera.
En algunos tramos hay que ayudarse de cuerdas, trepar por terreno empinado y pasar por zonas que pueden estar muy resbaladizas, sobre todo después de llover.
La bajada a la laguna es todavía más exigente.
Por eso no es un sendero que recomendaríamos a todo el mundo. Es para quien pueda con una subida física considerable y un terreno difícil.
Información general.
En algunas playas de Railay se pueden alquilar kayaks para recorrer la costa.
Es una forma de ver los acantilados de caliza desde otro ángulo, desde el agua.
Que se pueda salir o no depende del estado del mar, y conviene elegir una ruta acorde con tu experiencia.
Ante todo, mira cómo están el mar y el viento, y no salgas si las condiciones no son buenas.
Información general - no visitamos la cueva.
Diamond Cave, también llamada Tham Phra Nang Nai, está en el lado este de Railay.
La cueva tiene un recorrido bastante bien acondicionado que pasa junto a estalactitas y formaciones rocosas.
Es una opción si quieres añadir a la visita algo distinto de una playa, o si te apetece variar después de unas horas en el mar.
Railay tiene varias zonas para alojarse, y no todas están junto a la playa de baño.
Railay West, la playa del lado oeste, es para quien quiere salir del hotel directamente a la arena y al mar. En Railay East hay hoteles con mejor relación calidad-precio, además de restaurantes y caminos que conectan con el resto de Railay.
Otra opción es un hotel algo más hacia el interior o en la colina, con vistas al mar y a los acantilados. En ese caso, comprueba antes cómo es el camino hasta el hotel y si hay una subida importante.
Nosotros elegimos un hotel en la colina y, a pesar de nuestras dudas iniciales sobre la ubicación, la elección nos funcionó muy bien.
✓ Nos alojamos aquí en enero de 2025

En nuestra visita elegimos Railay Phutawan Resort, un hotel en la colina con vistas al mar y a los acantilados de caliza.
Nos encantaron la piscina frente a las vistas, el desayuno abundante, el restaurante y el trato que recibimos. Las habitaciones eran bastante sencillas y la principal pega era la subida hasta el hotel, pero para nosotros fue una de las estancias más agradables del viaje.
Volveríamos encantados.
Railay está en la zona de Krabi y, aunque es una península unida al continente, se llega en barco.
Desde Ao Nang se puede ir en barco de cola larga.
Esta es también una de las opciones si quieres visitar Railay en una excursión de un día, pasar unas horas en sus playas y volver a Ao Nang.
Dentro de Railay casi todo se recorre a pie.
Los caminos unen la playa oeste, la playa este, los restaurantes, los hoteles y las tiendas, y moverse por la zona central nos resultó bastante fácil.
Eso sí, no todos los puntos de Railay son igual de accesibles. Los hoteles de la colina pueden suponer una caminata cuesta arriba, y el acceso a Tonsai hay que consultarlo aparte según las condiciones.
Por supuesto que puedes venir a Railay unas horas, disfrutar de la playa oeste, recorrer los caminos y visitar Phra Nang Beach.
Pero para nosotros, alojarse en Railay permite disfrutar de la zona de otra manera.
Durante el día también llegan los excursionistas, mientras que por la noche el ambiente cambia.
Puedes pasear entre restaurantes y puestos, sentarte en un pub, disfrutar de algo de música y volver andando al hotel.
Por la mañana también hay ventaja: si duermes en Railay, puedes llegar a las playas antes de que aparezca parte de los visitantes de fuera.
Así que, si el tiempo y el presupuesto lo permiten, preferimos dormir en Railay a conformarnos con una visita corta.
Le dedicaríamos al menos dos noches, y más aún si quieres combinar playas, descanso y actividades en la zona.
Para nosotros, el tiempo es uno de los factores más importantes al planificar una visita a Railay.
Un día de sol y cielo azul, los colores del agua destacan de verdad, y los acantilados de caliza que rodean las playas forman una vista impresionante.
En cambio, en los días nublados o de lluvia nos pareció que el lugar perdía parte de su magia.
En la zona de Krabi, de noviembre a abril se considera en general la temporada más cómoda en cuanto a tiempo y estado del mar.
De mayo a octubre hay más probabilidad de lluvia y de mar revuelto.
Incluso en temporada buena puede haber días de lluvia, así que te recomendamos consultar la previsión y no fiarte solo del mes en que piensas viajar.
No. Railay es una península de la zona de Krabi, pero por los acantilados de caliza que la rodean se llega en barco.
Puedes tomar un barco de cola larga desde Ao Nang, también si solo vas a pasar unas horas.
Railay West es la principal playa de baño. Phra Nang Beach también tiene un agua preciosa y el aire de una pequeña bahía natural, mientras que Railay East no es apta para bañarse con normalidad.
Sí. Las zonas principales están unidas por caminos y moverse entre ellas a pie nos resultó bastante fácil. Para los hoteles de la colina, consulta el acceso aparte.
Sí. Hay restaurantes, pubs, música, espectáculos en directo y puestos de comida. El ambiente nos pareció más tranquilo que en el centro de Phi Phi.
Puedes venir desde Ao Nang unas horas y visitar las playas principales. Nosotros preferimos dormir allí, porque así disfrutas también del ambiente nocturno y de las playas por la mañana.
Recomendamos al menos dos noches, y si quieres combinar descanso, playas y actividades en la zona, puedes quedarte más.
Normalmente, de noviembre a abril. Aun así, conviene consultar la previsión del tiempo antes de llegar.
Railay Beach fue una de nuestras mejores sorpresas en Tailandia.
Nos encantaron las playas, los acantilados de caliza, los senderos, los puestos de comida y de fruta y el ambiente nocturno sin agobios.
Lo que hizo especialmente buena la visita fue la combinación del paisaje con la posibilidad de moverse a pie, sin tener que desplazarse de un sitio a otro.
Si el tiempo lo permite, te recomendamos no irte con prisas tras unas horas. Alojarte en Railay te permite disfrutar de las playas por la mañana, del ambiente por la noche y de la relativa calma que llega cuando se marcha parte de los visitantes de día.